Momento destacado
Su intención era buena pero no se acuerda de que ya no ejerce y de que su enfermedad le hace seguir una pista que no existe.
Bob Ruzek está muy confuso. Su enfermedad no le permite darse cuenta de que ya está jubilado, no es un policía en activo.
Pero entonces se enfrentan a un impactante caso: Sandy, una mujer muerta apuñalada en una casa y Zoey la hija desaparecida. Está secuestrada y tiene solo 8 años. Thomas Cronin se la ha llevado.
Bob se presenta solo en comisaría: cree que tiene una pista nueva para investigar lo sucedido y buscar al conductor que se llevó a la niña y va con su hijo Adam a la dirección exacta.
Adam intenta convencerle de que las pruebas oficiales son serias y no pueden jugar con ellas. ¡Si hasta lleva una pistola que no saben de dónde ha sacado!
Pero cuando siguen la pista de Bob, que es buscar dónde pueden darle puntos a la herida de Cronin, Bob se olvida de todo. Su enfermedad golpea cuando menos se lo esperan.
Así que Adam lo conduce de nuevo al coche y vuelven. Aunque para Adam es muy duro ver a su padre así.