Mejores momentos
A la salida de un restaurante y por una confusión Homer se hace con un Cadillac y es detenido.
Una vez más el padre de la familia Simpson hace de las suyas. Esta vez será por el coche de sus sueños. Tras gastar un cheque restaurante en un local donde solo los poderosos acceden, Homer se hace con el vehículo que le pondrá ante un juez.