Momento destacado
Adam Rukek llega a una vivienda tras la llamada de un vecino y se encuentra con el cadáver de una mujer y su hija. Una niña de ocho años es la única testigo que podría resolver el caso.
El agente Adam Ruzek se enfrenta a uno de los casos más escabrosos de su carrera. Un vecino se pone en contacto con la policía tras escuchar una fuerte discusión en el piso de al lado. Al asomarse por la mirilla, ve numerosos objetos tirados por el suelo y decide dar la voz de alarma.
Cuando Adam entra en la vivienda, se encuentra con una escena dantesca: el cadáver de una mujer y el de su hija pequeña yacen en el suelo. En una de las habitaciones descubre a una niña de ocho años que asegura estar esperando a su padre. La menor se muestra ausente y Adam decide quedarse a su lado hasta que el resto del equipo llega al lugar del crimen.
Según los primeros indicios, las heridas de la mujer parecen fruto de un ataque, mientras que las de la niña apuntan a algo intencionado. ¿Qué ha ocurrido realmente? Adam interroga a la pequeña para intentar esclarecer el caso.