UN GRAN Y EXCESIVO DESEMBOLSO
Nada más probar Destiny ya muchos se dieron cuenta de cómo iba a funcionar el juego de Bungie. Con un contenido suficiente pero quizá algo excaso teniendo en cuenta qué se nos vendió, era cuestión de tiempo que empezaran a llegar los DLC o las expansiones del título para completarlo, o para mantener viva la experiencia de juego. Sea cual sea la opción que en Bungie hayan priorizado, lo cierto es que tener todo lo que Destiny puede ofrecernos es un auténtico sablazo para nuestros bolsillos.
De por sí el juego ya no es, o era, precisamente barato. Aunque ahora lo podemos encontrar por unos 24'95 euros en algunas tiendas, salió a la venta por el módico precio de 69'95 como todas las novedades que aparecen para Xbox One y PS4, y por pocos euros menos en su versión de PS3 y Xbox 360. Sí, barato lo que es barato no es, pero con sus tres expansiones la cosa se pone mucho más divertida.
Y es que si las dos primeras eran 20 euros cada una, con un pequeño descuento de 5 euros si las compramos juntas, la tercera promete ser un buen motivo para que muchos ya paren de dar motivos a las compañías para seguir con sus políticas DLC: y es que El Rey de los Poseídos va a costar nada más y nada menos que 40 euros. Vamos, en total, y sin tener en cuenta ediciones especiales, tener Destiny al completo ya cuesta 150 euros (casi como una New Nintendo 3DS).
Sí, es una burrada. Es una burrada que muchos estamos consintiendo y que vuelven a hacer que la idea de hasta cuándo van a seguir funcionando tan bien los DLC para algunos. Y es que aunque Destiny se preste a eso, lo cierto es que los precios que estamos viendo ya son extremadamente altos y pueden suponer el comienzo de un camino al que será complicado ponerle fin.
Quizá muchos vean en esta nueva expansión el motivo que les hacía falta para seguir enganchados a Destiny, un título que cuesta dejar si te atrapa, pero el caso es que gran parte de ellos no podrán o no querrán comprar El Rey de los Poseídos por su excesivo precio y el problema es que si no se hace así no podrán tener acceso a ciertos contenidos exclusivos. Y eso es incluso peor que el tema del dinero.
Es pero porque se está diviendo el camino en la industria para aquellos que tienen y que pueden, y para aquellos que no tienen y no pueden. Personajes a precios de oro como en Street Fighter y Mortal Kombat, contenido capado en el disco solo desbloqueable si se paga por un código. Mapas, pistas, circuitos, coches... Todo contribuye a dar la sensación que te están vendiendo un juego en trocitos para que no te des cuenta de que al final terminas pagando más de 100 euros.