¿ESTILO CLÁSICO O ESTILO NUEVO?
Evolución. En eso consiste todo. En dar un paso más allá, en llevar las fórmulas ya conocidas hacia una nueva dimensión. Esa es la clave para que un proyecto se mantenga en el tiempo, para que algo que nace un año siga estando fresco cuando pasen dos décadas. La idea, como toda idea, es más fácil de decir que de llevar a cabo, y es que no son pocos los que caen en el intento para ya no sólo no evolucionar sino girar en torno a la involución. Justo lo que le ha pasado a Resident Evil.
Por más que nos digan, no. Resident Evil Revelations no supuso ni supone con su segunda entrega un regreso a los orígenes de la saga. Por más que nos quieran hacer creer, tampoco. Jugar y haber disfrutado con la Mansión de los Spencer no significa que te vaya a gustar un ápice lo que te vas a encontrar con los dos Revelations. Y es que no, no son lo mismo. No son ni parecido, pues aunque es cierto que hay llaves y hay que volver sobre nuestros pasos, todo lo demás es mera coincidencia.
La distribución episódica, o por capítulos del primer Revelations, impensable es pensar en una Mansión dividida por zonas opacas. Impensable es que pensar en un Resident Evil clásico sin el concepto de exploración y de libertad relativa, pues todo depende del inventario que tengas. Con el paso del tiempo eso de investigar ha ido pasando a mejor vida, y conforme menos había que investigar menos quedaba y queda de Resident Evil.
Todo cambió con el cuarto
Todo por un remake, de los mejores que se han hecho. Todo porque ese remake no tuvo las ventas necesarias. Muchos factures hubo en por qué Resident Evil en GameCube no cosechó buenos números, pero lo cierto es que eso derivó en que se cambiase el miedo por la acción, y que a partir de la cuarta entrega se revolucionara todo concepto conocido de la saga para que, con el tiempo, esos conceptos clásicos hayan caído en el olvido.
Sí, el cuarto título fue muy bueno, sin duda. Pero eso no quita para que fuese a partir de ahí desde donde la saga pasó a su involución. Una quinta entrega muy cuestionable en cuanto a sus premisas, y una sexta infame en la que nos atacaban infectados con lanzacohetes y lanzagranadas hizo que muchos añorásemos la comisaría de Raccoon City. Es cierto, en Resident Evil 6 había zombies, y es verdad que la lógica hacía pensar en una infestación... quizá había que haberlo parado antes.
Un reboot necesario
Quizá haber seguido el camino de Tomb Raider y hacer un reboot, aunque es cierto también que mientras que Lara Croft es la estrella absoluta en los Tomb Raider en cuanto a Resident Evil el protagonismo está más compartido. Eso sí, ninguno de los personajes ha sido tan protagonista como los disparos y los tiroteos, y es que en una sola zona de la sexta entrega hay más enemigos que en toda la Mansión de los Spencer.
No era gracias a la afluencia masiva de monstruos, ni a la dificultad que tenían los jefes finales, sino a la atmósfera que rodeaba a un ente vivo como era el propio escenario. Todo iba avanzando a medida que la aventura crecía, y todo te sumergía en una magia que a día de hoy sigue siendo única. Que incluso a pesar del avance de la tecnología sólo se consiguió en las tres entregas de PSX y se revivió en GameCube y en HD para las consolas de ahora. Sí, parece que era mejor lo de antes...
La transformación de un clásico
Porque Resident Evil ha confundido los términos de 'evolución' y de 'transformación'. Capcom ha querido adaptar la saga a los nuevos tiempos cambiándola tanto que lo único que permanece inalterado son los personajes. El resto, ni se parece ni quizá busca o pueda parecerse a lo que vivimos con las entregas clásicas. Tanto es así que no sólo han perdido al fan habitual, sino que tampoco han convencido al usuario típico de los juegos de acción en tercera persona. Sí, todo pasa por un reboot.