DEAD RISING TENDRÁ PELÍCULA
Viendo el éxito del binomio 'zombi y tele' era cuestión de tiempo que se anunciara esto. Sí amigos, la franquicia Dead Rising dará el salto al formato peliculero con un filme que se distribuirá únicamente en digital y que, de momento, no se proyectará en las salas de cine. Así que, aprovechando que el cielo es azul, a mi mente han venido esas obras maestras que llevaron el mundo de los videojuegos a la gran pantalla.
Que hicieron posible que Super Mario se hiciera de carne y hueso gracias a Bob Hoskins, y a John Leguizamo que hizo de Luigi. Aparte de eso tampoco es que fuera excesivamente fiel al videojuego (mención especial para Bowser y su 'no maquillaje'). El éxito fue nulo y lo cierto es que sirvió para que Nintendo dijera un rotundo "no" a otras posibles adaptaciones de sus juegos, como Zelda.
Y es que no ha sido precisamente afortunada la unión entre ambos mundos. Con Angelina Jolie como Lara Croft en Tomb Raider, Need for Speed es el caso más reciente, pero no perdamos de vista a las proezas de Dead or Alive y Prince of Persia, con Jake Gyllenhaal en el papel principal acompañado por la siempre bella Gemma Artenton. Entre todas destaca Resident Evil, que ya no se parece en más que en el nombre y en algunos personajes al videojuego en el que se basa.
Silent Hill, la más acertada
Eso sí, nada comparado con la 'increíble' The House of the Dead, dirigida por el gran Uwe Boll. Tantas maravillas ha dejado el dúo cine-videojuegos que la primera parte de Mortal Kombat es una de las mejores adaptaciones que ha habido. Reitero eso de 'la primera parte', porque la segunda es... es muy suya. Por suerte, y como excepción, está Silent Hill. Gran película, entretenida y bien ambientada, que deja en muy buen lugar a la franquicia.
Pero es una excepción. Porque luego te encuentras cosas como Street Fighter. Dos películas salieron con su nombre. La última, 'Leyenda', es de todo menos legendaria. De hecho hizo hasta buena a la de 'La última batalla'. Famosa por tener a Jean Claude Van Damme como protagonista... en el papel de Guile, no es la única perla que dejaba. Honda era hawaiano, Balrog era bueno, Dee Jay era un tirillas, Dalshim era un doctor, Ryu y Ken eran "dos estafadores de poca monta"... y por algún motivo Zangief no era demasiado listo.
Street Fighter... videojuego de película
Sin embargo, y no felices por su grandísima adaptación, hicieron una innecesaria versión para consolas del juego basado en la película. Tras el espectacular Street Fighter 2, de repente salió The Movie, con actores reales, un control extrañísimo y unas animaciones antinaturales para no se sabe bien qué. Eso sí, comparando, esto es un juegazo viendo lo visto en el juego de la película de Dragon Ball para PSP.
Entre versión y versión de videojuego de pelis de dibujos animados, y entre juegos de calidad cuestionable, destaca el de Las Crónicas de Riddick. El título fue uno de los mejores juegos que salieron para Xbox y tanto crítica como público respondieron positivamente a su lanzamiento. Su apuesta por la acción en primera persona resultó acertada, y el trabajo de Sierra fue brillante.
La compañía más activa de todas cuanto han desarrollado versiones de películas fue Ocean. Hace años ya sí, pero el estudio se puso a crear y a crear títulos basados en licencias cinematográficas como Rambo, Cobra, Jurassic Park, Robocop, Batman, Total Recall... siendo el más proclive de la historia consolera en este tipo de prácticas.
Un cine de videojuego
Tal ha sido el gusto por unir videojuegos y cine que incluso películas han tomado como base de su historia los videojuegos y las consolas. La más actual es Rompe Ralph, con claras influencias de Mario Kart, de Call of Duty, Super Mario y demás en la que además aparecían personajes como Sonic, Pacman, Q-bert, Bison... y cómo olvidar a la mítica Tron.
Veremos en qué queda eso de Dead Rising. Y veremos cómo va el futuro entre cine y videojuegos, con proyectos en desarrollo como Assassin's Creed, con Michael Fassbender, Splinter Cell, con Tom Hardy, World of Warcraft o Ratchet & Clank. Esperemos que el pasado no sea el espejo en el que se miren muchas de estas producciones.