FUGAS EN MASA DE ALGUNOS ESTUDIOS
Los fichajes y las salidas no son sólo cosa de fútbol. También lo son en los videojuegos, con la salvedad de que en estos no hay que esperar a verano para cambiar de 'club'. Cada vez más habitual que las mentes más maestras de las compañías pasen de un lado a otro para emprender nuevos proyectos o para participar en otros que les seduzcan más. O si no, que se lo digan a Naughty Dog.
Porque Naughty Dog es la compañía que más fugas está sufriendo en sus filas. Rara es la semana en la que no se hace oficial que un miembro ha abandonado la compañía. Y no son simples peones no. Son personas como Justin Richmond, director de Uncharted 4. O como Amy Henning, guionista de la saga. O Nate Wells, uno de sus creativos. Además de la sensible pérdida de Michael Knowland, responsable del diseño de personajes de The Last of Us
Ya se verá cómo afectan todos estos cambios a su futuro tras su casi inmejorable pasado. De momento, los creadores de Crash Bandicoot tienen entre manos The Last of Us Remastered para PS4, pero sobre todo Uncharted 4 y otro proyecto todavía sin desvelar. En estos dos últimos verenos si les ha pasado factura para mal, o para bien, las constantes marchas de sus miembros a otros estudios.
Rare, ejemplo a evitar
Y es que quién sabe si vamos a tener un nuevo caso Rare, que desde que lanzó Kameo y Perfect Dark Zero en 2005 no ha tenido ningún otro lanzamiento importante. Incluso esos dos juegos se quedan lejos de su época dorada enrolada en las filas de Nintendo. Pero desde el cambio a Microsoft, y sobre desde la marcha en masa de sus desarrolladores más importantes, la compañía no ha vuelto a ser lo que era.
No ha sido la que hizo magia en SNES con Donkey Kong Country y con Killer Instinct, la que dejó auténticas joyas como Perfect Dark y el irrepetible Jet Force Gemini en Nintendo 64, y la que permitió ver a Fox lejos de su nave en Star Fox Adventures. Ahora están más en otro tipo de cosas, como Kinect Sports Rivals, juego que ha provocado despidos en la compañía.
De Call of Duty a Titanfall
Porque en ocasiones son los hombres y mujeres, y no el nombre de un estudio, el que da sentido a los juegos. Nadie dudaba de Irrational Games y de su Call of Duty, hasta que de repente varios de sus más importantes miembros se fueron. El shooter se estancó, y las personas que dejaron el estudio fundaron Respawn para crear Titanfall, que ha dado un soplo de aire fresco a los FPS con solo una entrega en Xbox One, Xbox y PC.
No son los únicos. Y no hay que irse ni tan siquiera a marzo para encontrar un juego creado por antiguos miembros de una compañía. Este mismo mes sale Wolfenstein: The New Order, y este juego lo han creado antiguos miembros de Starbreeze. Para los que no les suele la compañía vamos a citar The Darkness y Las Crónicas de Riddick, dos de los juegos que salieron bajo su sello.
Parece que ahora cada vez es más frecuente que miembros que han creado un juego bajo un estudio se vayan a otro o simplemente se marchen para fundar ellos uno. Habrá que ver en qué queda lo que tengan entre manos varios de los desarrolladores de Darksiders, ahora en Crytek. Y sobre todo habrá que estar muy pendiente a Ken Levine tras el cierre de Irrational Games después de firmar el espectacular Bioshock Infinite.