MARIO KART 8, YA A LA VENTA
Día 30 de mayo. Día D para Nintendo. Día en el que muchos nintenderos corren hacia sus tiendas o esperan ansiosos y sin uñas la llegada de un paquete para ellos. Mario Kart 8, el elegido, el que debe llevar a Wii U al elíseo, ya está entre nosotros. El rey de la velocidad arcade ha vuelto, y de nuevo sitúa su nombre en el olimpo de los juegos de karts.
Porque Mario Kart 8 es, sencillamente, el mejor Mario Kart que existe o que ha existido. Mejor que Mario Kart 64, mejor que Super Mario Kart, mejor que Double Dash... mejor que todos. No sólo por su HD, sino por su jugabilidad y, por lo que es más importante aún en un juego de este estilo, su infinita diversión sobre ruedas en unos circuitos que son sublimes.
Que no tienen parangón con ningún otro título del género. Ni tan siquiera con otro Mario Kart, porque las pistas 'antiguas' lucen como nunca. Lucen como nuevas, como si realmente los diseños se hubieran creado expresamente para este juego. Así que el resto de competidores, los que hasta ahora amenazaban el trono del mejor Mario Kart, tienen que escalar otro peldaño más para hacer frente a esta octava parte.
Sonic, su mayor competencia en Wii U
Ni ofreciendo más modos de juego se pueden equiparar al 'rey'. Es el caso del mayor rival que tiene en Wii U, protagonizado por quien antaño fuese el gran 'enemigo' de Mario. Sonic & All Stars Racing Transformed, segunda entrega de las carreras 'made in Sega', es un juego inmenso, espectacular, que en muchas cosas puede ser incluso mejor que Mario Kart, gracias a su dificultad y a su gran modo para un jugador. Pero al coger el volante, Nintendo manda.
Pero manda desde hace muchos años ya, justos los mismos que Sega intenta, o intentó mejor dicho, batir a Mario en esto de las carreras. Porque este All Star Racing Transformed no ha sido el único juego en el que hemos visto al erizo competir en pista. En la mente de muchos están las dos entregas de Sonic Drift, para Game Gear, que ni por asomo se acercaban a Mario Kart. Y también Sonic R, que era un concepto algo diferente ya que se trataba de correr 'a pata'. Pero pecó de falta de pistas y personajes.
Crash Team Racing, el único capaz de hacerle frente
El único capaz de hacer sombra al gran Mario Kart fue obra de otros genios. Naughty Dog decidió sacarse de la manga el genial Crash Team Racing, para PlayStation, que acabaría por ser su último juego del personaje... y el último gran juego de la saga del bandicoot. Hasta la fecha, es el que más se ha acercado a la creación de Nintendo... y han pasado 15 años de su salida.
CTR, como se le conoce según sus siglas, estaba evidentemente protagonizado por los personajes de la franquicia de Crash. Contaba con un modo arcade, con carrera y con una serie de Copas, un modo multijugador, en carrera o en batalla, y con un enorme modo aventura. Todo con una jugabilidad típica Mario Kart: arcade puro y duro con múltiples objetos que recolectar y que usar ante nuestros rivales.
Cuando la edición no lo es todo
En consolas Sony también han salido otros dos juegos de karts que amenazaron el trono del rey Mario, y que de hecho gracias a su apuesta por la creatividad le dieron un aviso a Nintendo. Se trata de ModNation Racing y de Little Big Planet Karting. Todo, absolutamente todo, giraba en torno al diseño de personajes y de escenarios. Las posibilidades de edición eran infinitas, y ahí basaron su éxito.
Porque qué inquietante es ver a un personaje parecido a Mario, conduciendo su propio kart, en un juego para PlayStation. A Mario, o a las Tortugas Ninja, a los Power Rangers, a Jack Sparrow... no había más limite en ModNation que la imaginación. Y en LBP Karting igual, con nuestro sackboy dispuesto a enfundarse cualquier cosa que le pusiéramos y a competir en nuestros propios escenarios.
Mario, el 'special one' de los karts
Pero aún así, algo tiene Mario Kart que nadie ha podido con él. Nadie ha igualado sus ventas, sus números, y tampoco han igualado la aceptación que tiene por parte del público. Ni ellos, ni tampoco los que salieron de la factoría Rare con un personaje como Diddy Kong y compañía, ni la inquietante apuesta de Codemasters con F1 Race Stars. Aún con toda la competencia existente, Mario sigue siendo el amo de la pista.