¿Será así Project Fortaleza?
Y a un paso de que se sepa realmente lo que nos deparará el E3, vamos a hablar de una de las noticias que más se espera que se den en la feria: la apuesta de Microsoft hacia la realidad virtual.
Ya sabemos cómo será la oferta de Sony (aunque queda mucho que precisar al respecto). También tenemos bastantes detalles de lo que Google pretende ofrecer al respecto. Incluso se han podido ver algunos detalles de lo que Steam (y Valve) quieren tener listo en algún momento. Pero aún no hemos visto nada de lo que puede llegar a ofrecernos Microsoft en este aspecto. Y, damos por hecho, que no se van a quedar atrás.
Dentro de las posibilidades que existen, la que mejor impresión da es la que tiene una estrecha relación con la compra que Microsoft efectuó de la empresa norteamericana ODG, especialistas en temas de realidad aumentada.
Para que nos hagamos una idea, el campo que ODG tiene perfectamente dominado es el de la realidad aumentada. Para ello tienen un modelo de gafas, similares a las Google Gass, que se llaman X6. Un dispositivo que, aparentemente, con procesador propio y conexión inalámbrica, podría conectarse a dispositivos móviles y ordenadores para mostrar información adicional a la que vemos en la realidad.
¿Y qué tiene que ver esto con el mundo de los videojuegos? Pues todo, o nada. Una de las fuentes de especulación desde que se anunció en abril que Microsoft había invertido 150 millones de dólares en comprar las patentes de ODG fue, claro está, la vinculación de las X6, o de tecnología similar, a Xbox One. Todos recordamos que desde hace tiempo se viene hablando de una nueva forma de “relacionarse” con la consola a través de la realidad virtual. Nos referimos al proyecto que se conoce como Project Fortaleza. Sin duda, la integración de un sistema óptico que cuenta con un sensor de infrarrojos, una cámara de HD, pantallas HD de transparencia variable y la interacción con Kinect pueden dar un paso firme de Microsoft en esta dirección. Una en la que parece que todo el mundo quiere estar.
Al final, los que tengamos varias plataformas en nuestras casas vamos a tener que tener más sistemas de RV que en toda la película de El Cortador de Césped.